La depresión postparto continúa siendo, por desgracia, un tema mayoritariamente tabú en nuestra sociedad. Se da por sentado que toda mamá reciente debe sentirse totalmente extática y fabulosa tras la llegada de su pequeño y cualquier sentimiento que no se corresponda con este ideal se oculta como una vergüenza.
Sin
embargo, la realidad rara vez es como la pintan y, además de la falta de sueño,
las preocupaciones, los dolores y el cansancio que sin duda suelen hacer mella
en la nueva mamá, también existe el riesgo cierto de sufrir una depresión
postparto.
A las primeras sospechas de depresión acude a un medico
Si
sospechas que tú (o tu pareja) estás sufriendo una depresión postparto, acude a
tu médico sin dilación. La web y las personas de tu alrededor te darán muchos
consejos al respecto, bienintencionados la mayoría pero, al final del día, lo
que tienes que tener muy presente es que es una condición médica que debe ser
monitorizada y atendida por un profesional en la materia.
Dejar
esta enfermedad sin tratar puede llegar a ser muy dañino para la madre y
extender una condición que hubiera durado menos si se hubiera atajado con
anterioridad. Por lo tanto, si tienes sospechas de poder tener este problema,
acude a un profesional cualificado para que te preste la ayuda que necesitas.
Este es el mejor consejo que podemos darte para que te evites de muchos
problemas que puede conllevar vivir con la depresión postparto.
Dicho
esto, queremos presentarte a continuación algunos mitos que todos debemos
desterrar relacionados con la depresión postparto.
Mitos sobre la depresión postparto
“¡Es normal sentirse así! ¡Se te
pasará en nada!”
Esta
es una frase muy repetida por aquellas personas que nunca han pasado por una
situación así. No te la creas. La depresión postparto no es sentirse agobiada,
asustada o sobrepasada en algún momento. Eso sí que probablemente les pase a
todas las madres, especialmente a las primerizas.
La depresión postparto es otra cosa. Este problema es una condición realmente incapacitante que, en sus casos más extremos, puede hacer que una persona sea incapaz de cuidarse a sí misma y, mucho menos, a su bebé. Es un problema que requiere mucha ayuda, comprensión y un tratamiento médico, por lo que nunca te creas una afirmación como la que acabamos de leer o ninguna otra parecida.
La
depresión postparto no es un catarro que se pasa con un par de días de reposo
y, aunque se supera, es necesario contar con el tratamiento adecuado para ello,
e intentar superarlo sin ayuda resultara muy difícil y con consecuencias que te
puedes evitar acudiendo a un especialista con experiencia que ya sabe cómo
tratar estos casos de depresión.
“Si has tenido depresión
postparto, no te vuelvas a quedar embarazada”
La
verdad es que no se sabe exactamente por qué se produce la depresión postparto.
Los expertos no se ponen de acuerdo a la hora de determinar sus causas exactas,
aunque sí hay unos factores de riesgo establecidos. Esto provoca que no se sepa
con seguridad qué madres van a tener depresión postparto y por qué otras no
desarrollan este problema.
De
la misma manera, dado que cada embarazo y parto es también diferente, no existe
ningún indicativo que asegure que una mujer que ha tenido depresión postparto
con anterioridad vuelva a desarrollarla. En un embarazo posterior, tendrás las
mismas posibilidades de desarrollar una depresión postparto o no hacerlo que
cualquier otra mujer.
Puedes
sufrir depresión postparto después de todos tus embarazos o tenerla una única
vez. Por lo tanto, no creas que la depresión postparto necesariamente hará su
aparición si te vuelves a quedar embarazada, porque no tiene por qué ser así.
“Si te tomas antidepresivos, no
podrás amamantar a tu hijo”.
En primer lugar, nunca confíes en las palabras de una persona que te recomiende que no te pongas en tratamiento. Aunque no tenga mala intención, probablemente no sea consciente de la gravedad que puede revestir una depresión postparto.
Dicho esto, es habitual que los médicos receten antidepresivos para tratar la
depresión postparto. Sin embargo, siempre que sea posible, te recetarán
medicamentos que sean seguros y con los que puedas seguir amamantando a tu
bebé, salvo en situaciones muy extremas.
En
todo caso, si esto te preocupa, háblalo con tu médico, pero no interrumpas tu
tratamiento sin recurrir a su consejo.
“Solo tienes que preocuparte por
la depresión postparto durante las primeras semanas posteriores al nacimiento
de tu bebé. Si no la desarrollas entonces, ya no la tendrás”.
Esta
afirmación suele ser resultado de confundir la depresión postparto con la
depresión puerpal. La depresión puerpal es una afección que sufren
aproximadamente el 80% de las mujeres y que consiste en una depresión muy leve
que se experimenta justo después del parto.
Es una afección que no suele durar más de 10 días y que está relacionado con la montaña rusa hormonal por la que atraviesa el cuerpo de la mujer después del parto, así como por el periodo de adaptación a las nuevas responsabilidades por la que tiene que pasar la nueva mamá.
Esta pequeña depresión, que no suele ser
muy evidente, no dura mucho y sí suele desaparecer espontáneamente. Sin
embargo, la depresión postparto es una afección mucho más grave y puede
aparecer incluso un año después del nacimiento del bebé. Por lo tanto, tanto la
madre como su pareja tienen que estar al tanto de esta posibilidad incluso
meses después de la llegada del bebé.
Existen otros mitos y medias verdades en torno a la depresión postparto que nunca debes creerte. Si piensas que puedes estar sufriendo depresión postparto, no dudes en acudir a tu médico. No estás sola y no tienes por qué resignarte a sufrir por los tabúes sociales que rodean a este periodo de la vida de una mujer.

0 Comentarios