En algunas ocasiones, el parto natural no es la opción más recomendable. Si el médico que sigue el desarrollo de tu embarazo lo considera necesario, puede recomendarte que te sometas a una cesárea programada. Sin embargo, ¿Qué supone exactamente una cesárea programada y ¿Cuándo se considera necesaria?
Qué es la cesárea programada
La
cesárea programada es aquella que se fija para una fecha determinada, siempre
anterior a la fecha probable de parto que tenga un embarazo. Generalmente, se
fija alrededor de una semana antes de la fecha probable de parto, para que el
bebé esté tan cerca de término como sea posible, pero sin que se corra un
riesgo algo de que la futura mamá pueda ponerse de parto antes de que esta se
produzca.
Salvo
que el riesgo para la madre y el niño sea tan clara que no quede otra opción
posible, las cesáreas programadas son una opción que la madre puede negarse a
aceptar aunque el médico la defienda. Por lo tanto, en este caso, la decisión
final siempre será de la madre. Las cesáreas programadas se producen en
condiciones más controladas que las cesáreas de urgencia, la madre está
monitorizada al menos desde una noche antes de que se produzcan y conllevan
considerablemente menos riesgos que aquellas que se realizan porque sucede
algún problema.
Cuando es recomendable someterse a una cesárea programada
Las
cesáreas programadas no son la norma, sino que los médicos la recomiendan solo
en ocasiones muy determinadas. Estas suelen ser de diversa naturaleza, pero las
razones más comunes por las que se puede recomendar una cesárea programada son
las siguientes:
-Existe un riesgo para la salud de la madre o del bebé.
Cuando
se producen problemas de salud que pueden poner en peligro la salud de la madre
o el desarrollo del bebé, se suele programar una cesárea para que el bebé nazca
tan pronto como los médicos lo consideren seguro y conveniente. Esto puede
producirse, por ejemplo, cuando la madre sufre algún caso severo de
preeclampsia o eclampsia, o se ha advertido que el niño ha dejado de crecer o
coger peso a ritmos normales, por lo que hay que inducir el parto o programar
una cesárea en poco tiempo. Por último, también puede ser una opción
recomendable si la madre tiene alguna enfermedad previa grave, como una
cardiopatía, o supera cierta edad, por lo que no se considera seguro que su
cuerpo pase por el trauma del parto. Por lo tanto, la cesárea programada es
siempre una opción recomendable si el bienestar del niño o de la madre está en
juego.
-La posición del niño o de la placenta hacen que un parto
natural resulte dificultoso.
Cuando
el embarazo está llegando a su término y el bebé no se ha colocado en la
posición adecuada para nacer, es posible que tu médico te presente la
posibilidad de programar una cesárea. Aquellos partos en los que el niño viene
de nalgas, de lado o en el que se corre el riesgo de que, por su posición, se
quede encajado, son muy dificultosos y pueden entrañar un grave riesgo para la
madre si las cosas no van bien, por lo que muchos médicos prefieren ir sobre
seguro programando la cesárea.
Asimismo,
también se puede hacer esta recomendación si se advierte que la placenta está
tan baja que obstruye la salida hacia el canal de parto, por lo que puede haber
dificultades considerables durante un parto natural. Por último, en este ámbito
también podemos incluir el tamaño del bebé. Si se considera que es demasiado
grande para que pueda nacer de forma natural, también se recomendará la cesárea
programada como el método más seguro. En ocasiones, incluso, también se
recomienda en el caso de partos múltiples, que siempre entrañan un mayor
riesgo. En todas estas circunstancias y ante el riesgo cierto de complicaciones
de mayor o menor gravedad, los médicos pueden recomendar la realización de una
cesárea programada o, como mínimo, presentar a las madres esa opción.
-Tener cicatrices uterinas previas o haber tenido una
cesárea anterior
Las
cesáreas provocan una cicatriz en el tejido uterino que puede volver a abrirse
como consecuencia de los esfuerzos que realiza este órgano durante un segundo
parto. Este riesgo es más grande si los dos embarazos se han producido en un
lapso relativamente corto de tiempo, por lo que las cicatrices y heridas
previas pueden provocar hemorragias y problemas que pueden poner en peligro a
la madre. Lo mismo ocurre si hay cicatrices en el útero por otras cuestiones,
como lo puede ser una cirugía por una enfermedad grave, por citar un único
ejemplo.
Por
lo tanto, para evitar esa posibilidad, los médicos recomiendan una cesárea
programada a aquellas mujeres que ya han experimentado una cesárea previa o
que, por cualquier razón, tienen cicatrices uterinas o vaginales que pueden
ponerlas en peligro durante el proceso.
Finalmente,
tienes que tener en cuenta que la decisión es solo tuya. Tu médico puede
hacerte una recomendación determinada respecto a la conveniencia de una cesárea
programada o falta de ella, pero la decisión se encuentra en tus manos. Si, por
cualquier razón, surge este tema, discútelo con tu médico, con tu pareja y,
finalmente, toma la decisión que consideres más adecuada.
Ten
en cuenta los razonamientos que se encuentran detrás de esa recomendación
suelen ser de gran importancia y que tu médico no la recomendaría si no pensara
que es lo más seguro para ambos. Por lo tanto, prioriza tu bienestar y el de tu
bebé a la hora de decidir si aceptas la cesárea programada o prefieres otras
opciones.

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