A medida que tu tripita crezca, muy pronto descubrirás que la ropa que tenías ya no te sirve. Si bien durante tus primeros meses de embarazo tu ropa más amplia te seguirá siendo cómoda, tus prendas anteriores ya no serán una opción a partir del sexto mes. Por lo tanto, tarde o temprano tendrás que buscar una ropa premamá que se adapte a tus necesidades. Por ello, queremos presentarte algunos trucos y consejos que te ayudarán a navegar por el complejo mundo de la ropa premamá.
La ropa premamá: trucos y consejos
¡No
compres demasiada! Es posible que, en algún momento, sientas que necesitas
renovar tu armario completamente porque tienes muy poca ropa que te vale. Sin
embargo, ten siempre en cuenta que la ropa premamá que te compres solo te
servirá durante unos pocos meses.
Una
vez nazca tu hijo, ya no te la volverás a poner hasta que te vuelvas a quedar
embarazada, por lo que no merece la pena invertir demasiado dinero en una ropa
que solo te vas a poner un par de veces. Por lo tanto, cómprate tan solo
algunas prendas básicas que te valgan para cualquier ocasión y que realmente
vayas a aprovechar, como vestidos amplios, camisas y pantalones cómodos, por
ejemplo.
Recuerda que son solo 9 meses
Olvídate
de comprar prendas elegantes o que solo te sirvan para determinadas ocasiones,
porque lo más probable es que no te compense la inversión. En todo caso,
recuerda siempre que no vas a aprovechar la ropa premamá durante demasiado
tiempo, así que no te compres demasiada. No te compensará. En lo único que te
recomendamos encarecidamente que inviertas es en los sujetadores premamá, que
tienen sus propias consideraciones.
Intenta
aprovechar al máximo tu antigua ropa o la ropa que no sea premamá. La ropa
premamá es, en ocasiones, bastante costosa, por lo que compensa aprovechar al
máximo la ropa que ya tienes o, si es posible, comprar algunas prendas normales
de tallas mayores durante el tiempo que se pueda. Camisetas o blusas más
largas, pantalones de unas tallas más grandes o prendas de tejidos flexibles,
entre otras posibilidades, te servirán de mucho.
Además,
debes tener en cuenta que tu cuerpo no volverá a ser igual inmediatamente
después de dar a luz, por lo que es probable que tengas que recurrir a ropa de
tallas más grandes durante algún tiempo después del nacimiento de tu bebé. En
esta coyuntura, este tipo de ropa alguna talla mayor también te puede ayudar,
por lo que no dudes en tratar de seguir utilizando prendas que no sean premamá
durante el mayor tiempo posible.
Analiza todas tus opciones
Piensa
en la posibilidad de aceptar ropa premamá usada o comprarla en tiendas de
segunda mano. Muy pronto descubrirás que la ropa premamá es como la ropa de los
bebés: la puedes usar durante tan poquito tiempo que se queda prácticamente
nueva.
Por
eso, puede resultarte muy útil recurrir a las prendas que usaron otras mujeres
de tu entorno durante sus respectivos embarazos o comprar ropa premamá de
segunda mano. Este tipo de ropa suele usarse muy poco, por lo que está prácticamente
nuevo y puede ser una buenísima opción si tienes un presupuesto ajustado o
quieres tener mayor variedad, pues la ropa premamá nueva puede llegar a
resultar bastante cara. Por lo tanto, piensa en recurrir a la ropa premamá de
segunda mano. Te aseguramos que puede ser una solución realmente buena.
Recuerda que cada embarazo es especial
Muchas
mujeres, antes de quedarse embarazadas, piensan que la ropa premamá tienen unas
tallas uniformes predeterminadas que valen para todas. Pero cuando te quedas
embarazada, descubres muy pronto que cada cuerpo es diferente y también lo es
cada tripita. Una prenda que le puede resultar cómoda a una mujer que tiene las
mismas semanas de embarazo que tú puede no servirte a ti, por razones tan
simples como que tu tripa está más alta o que tú has cogido menos peso. Por lo
tanto, no te fíes tanto de las tallas indicadas y sí de lo que te pide tu
cuerpo. Experimenta con diversas tallas y modelos hasta que encuentres la
versión que te quede más cómoda y se adapte mejor a tu caso en concreto.
Ten muy en cuenta los tejidos
A
la hora de buscar ropa premamá, la mayoría de las veces nos fijamos en los
modelos y en si las prendas nos quedan amplias o no. Y esto es importante, pero
también es necesario que tengamos en cuenta el tejido del que están hechas
dichas prendas. Por ejemplo, un tejido rígido o que dé mucho calor no te será
útil, pues no te dejará moverte cómodamente y empezará a ser restrictivo en
cuanto tu cuerpo y tu tripita empiecen a aumentar de tamaño solo un poco más.

0 Comentarios