▷Piojos en niños: ¿Qué hacer?

piojos en niños


Los piojos (pediculosis), especialmente del cuero cabelludo, son una enfermedad parasitaria bastante común. En la mayoría de los casos infecta a la población pediátrica (guarderías, jardines de infancia) y personas que están descuidadas higiénicamente.


Piojos en los niños: ¿Cuáles son las causas?

Hay tres tipos de piojos humanos: piojos de la cabeza, piojos púbicos y piojos de la ropa. Los más comunes son los parásitos que viven en el cuero cabelludo. Estos artrópodos miden de 2 a 3,5 milímetros de largo y tienen un color blanco sucio o grisáceo. Su ciclo de vida completo toma alrededor de 3-4 semanas.

Durante este tiempo, los parásitos pasan de la forma de huevo (liendres), a través de las tres formas larvarias, a la forma adulta. Cada piojo en el transcurso de su vida es capaz de poner entre 100 y 300 huevos, que pueden ser infectados por otras personas.

Vale la pena señalar que los piojos de la cabeza solo pueden sobrevivir 1 o 2 días fuera de la cabeza del huésped. Los piojos adultos y sus larvas pueden ser difíciles de ver en el cuero cabelludo. Mucho más a menudo, al mirar el cabello y cepillarlo, se encuentran huevos de piojo (liendres). Estos últimos se encuentran con mayor frecuencia en las áreas detrás de la oreja, occipital o parietal.

Tienen la forma de granos de color blanco grisáceo, firmemente adheridos a las raíces del cabello, cuyo tamaño es comparable a las semillas de sésamo.


Piojos en niños – síntomas

El primer síntoma y básico de los piojos de la cabeza es una picazón intensa y persistente en la piel. Además, puede ir acompañado de enrojecimiento y los llamados cortes (cortes lineales y rasguños). En el caso de sobreinfección bacteriana o fúngica de la piel intensamente raspada, pueden aparecer heridas dolorosas y supurantes en la misma.

Un síntoma de piojos de la cabeza extremos y descuidados es un enredo: un mechón de cabello pegado con una secreción serosa-purulenta. La confirmación del diagnóstico de piojos es encontrar liendres, larvas o adultos en el cuero cabelludo. En el caso de los piojos púbicos, se observan unos cambios característicos denominados manchas azules.

En cuanto a los piojos de la ropa, su existencia está indicada por cambios eritematosos, papulares y urticarianos. Aparecen en la piel en contacto con la ropa con parásitos. En ambos casos, los pacientes experimentan picazón severa y episodios de rascado excesivo.


Piojos en niños – tratamiento

El tratamiento de los piojos de la cabeza no requiere consulta médica. Puede ser administrado de forma independiente por los padres. La terapia es de naturaleza tópica e implica el uso de champús que contienen agentes antiparasitarios (por ejemplo, permetrina o piretrina). El aceite de polimetilsilicona sintética también tiene algún uso, ya que cubre a los artrópodos y evita que respiren. Cabe destacar que, dada la alta resistencia de las liendres y su período de incubación de 7 días, es recomendable repetir la terapia al menos una vez (a los 7-10 días). También es muy importante cepillarse el cabello regularmente con un peine fino.

Del mismo modo, se tratan los piojos púbicos. En caso de sospecha de piojos de la ropa, es necesario desinfectar a fondo toda la ropa usada. Los piojos se propagan a través del contacto directo con una persona enferma. Por esta razón, todos los miembros del hogar deben someterse a terapia antiparasitaria. De lo contrario, es posible que los piojos persistan en una familia determinada.

En conclusión, los piojos son una enfermedad que debe ser tratada absolutamente. Es un error evitar comprar medicamentos y contactar a su médico por vergüenza. Los piojos pueden afectar tanto a las personas ricas como a las pobres que se preocupan y no se preocupan por la higiene. Encontrarlo en un niño no significa que se esté descuidando.

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